El día que Baldomero robó el Sol, White Ravens 2018

15.10.2018

El día que Baldomero robó el Sol, escrito e ilustrado por Nono Granero, ha sido seleccionado en la lista White Ravens de la International Jugendbibliothek de Munich, una de las colecciones de literatura infantil y juvenil más importantes del mundo. Fundada en 1949 por Jella Lepman, La Biblioteca Internacional de Munich contiene la mayor colección de libros infantiles y juveniles a nivel internacional, convirtiéndose en punto de referencia para todos los especialistas, autores, ilustradores y editores que se desempeñan en esta área. Anualmente un equipo de investigadores realiza una selección de 250 títulos que sobresalen por su calidad artística y literaria.

El jurado dijo lo siguiente: «Baldomero es un personajillo con cola de demonio imposible de ignorar. Un día, consigue cometer su mayor maldad hasta el momento: se mete el sol en un saco y lo encierra en una jaula debajo de su mesa de comedor. Luego, observa con satisfacción cómo las plantas comienzan a marchitarse, la gente siente hambre y desesperación, el mundo se derrumba. Solo María, que nunca ha tenido nada, está tan feliz como siempre. Baldomero al principio se ríe a carcajadas al verla batir un huevo el tiempo suficiente para cocinar algo bueno para sus hermanos. Pero su risa se desvanece a medida que la espuma del huevo, gracias al apoyo de los vecinos, sigue creciendo, hasta flotar en el cielo como una bola de aire que reemplaza al sol. Las ilustraciones de Nono Granero capturan maravillosamente la malicia similar a Rumpelstiltstkin y la astucia picaresca del diabólico Baldomero. La historia original sin duda podría leerse como una parábola política utópica, ya que las personas que se unen en momentos de necesidad pueden arruinar el estado de ánimo de todos los baldomeros de este mundo.»


						        						    						    
						    	
						    							    		

El día que Baldomero decidió robar el Sol no podía imaginarse, ni de lejos, todo lo que iba a suceder después. Felicitaciones, querido Nono, por tan merecido reconocimiento.